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Medellín
Olvídate de todo lo que has leído sobre Medellín; probablemente sean noticias viejas. Sí, la ciudad fue sede de los cárteles de cocaína en Colombia. Pero la prensa se olvidó de informar la notable transformación de esta ciudad en una de las más grandes, seguras y agradables de América Latina.
Si bien puede carecer de la sofisticación de Bogotá o la suntuosa languidez de Cartagena, tiene su propio conjunto único de atracciones irresistibles para los viajeros, entre las que se cuenta su cultura, gente feliz y hermosas mujeres.
Capital del departamento de Antioquia y rodeada en sus cuatro costados por escarpadas montañas de espectaculares vistas, posee temperaturas suaves durante todo el año que le han ganado el apodo de "Ciudad de la Eterna Primavera".
Su economía dinámica, impulsada por la gran industria textil y los negocios de orquídeas, ampara una activa vida cultural. Por encima de todo, es la gente su principal atractivo, quienes son conocidos por su amabilidad y calidez.
Al llegar nos dirigimos al Medellín Royal, un excelente hotel muy bien ubicado en el distrito El Poblado. Con amplias y agradables habitaciones equipadas con todas las comodidades, es una excelente opción para unas vacaciones en la ciudad.
El primer lugar que visitamos fue la Basílica de la Candelaria, la iglesia más importante de la ciudad, frente al Parque Berrío. En el interior pudimos apreciar su bello techo artesonado, una venerada imagen del Señor Caído y un encantador retablo principal.
Con vistas al Parque de Bolívar se encuentra la Catedral Metropolitana, formada por cerca de 1,2 millones de ladrillos dispuestos en un atractivo diseño neo-románico. Su espacioso interior cuenta con tenues vitrales españoles, un órgano alemán de 3.478 tubos y pinturas de Gregorio Vásquez de Arce y Ceballos.
Ubicado en el grandioso art-deco Palacio Municipal, el Museo de Antioquia es el segundo museo más antiguo y uno de los mejores de Colombia. La colección incluye muestras de arte precolombino, colonial, de la época de la independencia y arte moderno, así como obras del famoso artista colombiano Fernando Botero.
Emplazado en un modelo de castillo gótico construido en 1930 en El Poblado, el Museo El Castillo fue una vez el hogar de un rico terrateniente antioqueño. Además de las pertenencias de la familia hallarás mobiliario y obras de arte de todo el mundo, así como un agradable jardín de estilo francés.
No dejes de visitar el Parque de las Esculturas, emplazado en las laderas del Cerro Nutibara, con modernas esculturas abstractas de artistas de América del Sur como Edgar Negret, Jesús Soto y Carlos Cruz Díez.
Antes de que Medellín se hiciera famoso por sus narco-terroristas, era conocida por sus orquídeas y oro. Asegúrate de pasar por alguna de las plantaciones de orquídeas y admirar las miles de variedades. Y visita la Casa de la Moneda, donde podrás ver cómo el oro era derretido y acuñado.
Descubrirás un modelo de arquitectura futurista en el centro comercial Alpujarras. Por el contrario, la Ciudad Vieja, cerca del Cerro Nutibarra, posee una reconstrucción de un típico pueblo antioqueño del siglo XVIII. Allí podrás probar platos típicos servidos por camareros en trajes de época, comprar artesanías y ver cómo se hace el arequipe, un tradicional dulce local.
La cocina colombiana es variada y regional. Los platos más típicos se denominan comida criolla, como el sancocho de gallina, las arepas de choclo o los frijoles antioqueños.
Hay una gran variedad de restaurantes, especialmente concentrados en torno a la "Zona Rosa", entre los distritos de El Poblado y el Parque Lleras.
La vida nocturna de Medellín se centra en torno a las brillantes luces de los bares y clubes de El Poblado. Lo mejor es ir al Parque Lleras, y desde allí ver hacia dónde se dirige la multitud, pudiendo elegir desde fiestas electrónicas hasta los tradicionales clubes de salsa o salsatecas.
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